¿Alguna vez se imaginaron cómo serĆ” el futuro? En una charla mano a mano con un amigo bi-dente (sĆ, bi-dente porque le quedan dos dientes en el comedor, nada mĆ”s), fumando un caƱo y conversando sobre la vida, nos colgamos a pensar cómo serĆ” el Uruguay del futuro... Pitada va, pitada viene, La Del Pepe nos llevó a un viaje astral futurista, donde pudimos visualizar con claridad la historia que contarĆ”n los libros en 100 aƱos...
Los invitamos a conocer esta historia de hĆ©roes y batallas Ć©picas, que nos erizó la piel y nos hizo terminar en la plaza a las 4 de la maƱana, cantando el himno bajo el monumento a Artigas (hasta que cayó la policĆa, nos cortó la inspiración y terminamos detenidos pasando un mal momento en la primera; pero ta, eso no va a al caso).
La Segunda Batalla de Las Piedras fue un enfrentamiento entre la resistencia uruguaya al mando de RaĆŗl Sendic y las fuerzas australianas de los canguros invasores, que tuvo lugar el 18 de mayo de 2031 cerca de Las Piedras, en el Departamento de Canelones.
En el aƱo 2030, la repentina llegada record de unos 5000 buques turistas a Punta del Este habĆa llamado la atención de las autoridades orientales. En esos buques, millones de canguros comenzaron a desembarcar sorpresivamente y a adueƱarse violentamente del territorio uruguayo, conquistando las ciudades mĆ”s importantes del paĆs. El legendario monumento de "Los Dedos" de Punta del Este fue reemplazado por una pata de canguro majestuosa que salĆa de la arena; el "Monumento al Caballo" de Florida tambiĆ©n fue destrozado y un gran marsupial de mĆ”rmol tomó su lugar; "Los cuernos de Batlle" en Montevideo se cambiaron por las orejas de un canguro.
Los canguros se apropiaron de todo y, lo que en el 2019 se veĆa como una simple broma de Internet, se habĆa vuelto la pesadilla para el primer gobierno blanco que llegaba al poder luego de dĆ©cadas de Frente Amplio.
Luis Lacalle Pou finalmente habĆa roto la racha de varios gobiernos de izquierda, pero la crisis económica a la que habĆa llevado al paĆs habĆa instalado las condiciones necesarias para que los canguros invadieran a Uruguay: la fuga masiva de jóvenes al exterior, la desesperada venta del ganado en pie, los recortes en seguridad pĆŗblica y los conflictos diplomĆ”ticos con Argentina y Brasil fueron algunas de las claves para que el ejercito de canguros se apropiara del paĆs sin encontrar dificultades.
Los canguros se enfrentaban mano a mano con un cuerpo policial ineficiente, debido a la escasez de balas; el ejĆ©rcito carecĆa de combustible para utilizar los pocos aviones que le quedaban, tras la Ley de Derribo de Aviones que habĆa llevado a los militares a una guerra contra el narcotrĆ”fico sin precedentes; la situación era deplorable.
El pueblo añoraba los años de oro de la impecable gestión de Bonomi en materia de seguridad pública y se lamentaba de no haber votado a favor del plebiscito "Vivir sin miedo a los Canguros", impulsado por Larrañaga, considerado un loco en su época, pero que resultó ser un visionario.
Pese a haber privatizado casi todas las empresas pĆŗblicas, por fortuna, el gobierno de Luis Lacalle Pou aĆŗn contaba con un as bajo la manga: no habĆa podido vender ANCAP. Eso le dio una genial idea a los asesores del presidente, que lo hicieron ponerse en contacto con el revolucionario exiliado RaĆŗl Sendic y le regalaron una tarjeta de crĆ©dito del ente pĆŗblico para gastar en lo que quisiera, a cambio de que liberara el territorio de la presencia de canguros que ya no se aguantaba mĆ”s.
Luego de comprar toneladas de pasto (ademĆ”s de varios artĆculos de uso y consumo personal) y entrenar a un numeroso ejercito de vacas durante meses, Sendic y sus vacas comenzaron su marcha a paso lento, pero firme, con el objetivo de devolverle la libertad a sus compatriotas.
Al aƱo siguiente, las fuerzas Sendicistas se dirigieron a tomar la ciudad de Montevideo, junto a las tropas enviadas desde Cuba y Venezuela para dar asistencia al ejercito al mando del la Generala Carolina Cosse.
Gente de campo, cansada de que los canguros los boxearan todo el tiempo y raptaran a sus mujeres; hinchas de PeƱarol y Nacional, hartos de que los canguros usaran el Campeón del Siglo y el Gran Parque Central para campeonatos de boxeo; y planchas en general, con ganas de meter lĆo y tirar piedras, se sumaron de manera voluntaria a la revolución.
Los canguros, al mando del capitĆ”n Josph K. Posations, tenĆan casi el mismo nĆŗmero de soldados que los uruguayos, aunque estaban mejor alimentados y controlaban el suministro de yerba mate, algo vital para la energĆa del uruguayo.
El enfrentamiento:
La altura del terreno favorecĆa a las tropas de los canguros, pero Sendic hizo una maniobra genial para que dejaran su posición privilegiada. Envió a sus vacas a atacar, los canguros respondieron a las piƱas (que las vacas casi no sentĆan porque eran vacas bien macizas) y el grupo de vacas comenzó la lenta retirada con el enemigo persiguiĆ©ndolos.
Daniel Martinez, Ćntimo amigo del jefe de los orientales, al mando de 600 planchas en bicicleta, atacó a los canguros por la retaguardia. Las vacas volvieron al enfrentamiento, tirando leche en los ojos de los canguros y asĆ el ejĆ©rcito de canguros enceguecido se vio atacado por ambos lados, mientras las hinchadas unidas lanzaban garrafas y las hacĆan explotar sobre los no-tan-simpĆ”ticos animales australianos.
Varias horas mÔs tarde, cuando los canguros sobrevivientes comenzaron a abandonar sus puestos, Josph K. Posations izó una bandera blanca en señal de rendición, y sacó de su marsupio una pipa de la paz, que le ofreció a Sendic.
Sendic dio una fuerte pitada, tosió y dijo "Tarjetas de Ancap y licenciaturas para los vencidos... Na mentira, es joda, prendan la parrilla, el mĆo lo quiero a punto... La puta madre, que hambre que me dio este faso, canguro de mierda...”. Los prisioneros fueron fusilados y llevados a la parrilla, como era la prĆ”ctica en esa Ć©poca.
Una terminado el asado, parte del ejército de Sendic continuó su camino hacia Montevideo y comenzó el sitio de la ciudad para liberar al presidente Lacalle Pou, al vice presidente Juan Sartori y a todos sus asesores. La Batalla de Las Piedras 2 fue la primera victoria de la resistencia uruguaya y un hito clave para la emancipación del dominio de canguros, es por ello que el 18 de mayo es feriado nacional en Uruguay y en nuestro himno cantamos con emoción "Canguros temblad".
Finalmente Sendic obtuvo su tĆtulo mĆ”s importante: Jefe Licenciado de Todos los Uruguayos. Al igual que nuestro prócer anterior, siempre fue tremendo trĆ”nfuga, pero se redimió y se ganó el cariƱo y el respeto de su pueblo, aunque murió viejo y solo en Paraguay en el aƱo 2070 por temas que tocaremos mĆ”s adelante en otro capĆtulo de "La Historia Post Post Post Moderna del Uruguay".
(Los personajes y hechos retratados en este micro cuento futurista y viajero son completamente ficticios. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).
Inspirado en : https://www.todouruguay.net/18-de-mayo-batalla-de-las-piedras/
Los invitamos a conocer esta historia de hĆ©roes y batallas Ć©picas, que nos erizó la piel y nos hizo terminar en la plaza a las 4 de la maƱana, cantando el himno bajo el monumento a Artigas (hasta que cayó la policĆa, nos cortó la inspiración y terminamos detenidos pasando un mal momento en la primera; pero ta, eso no va a al caso).
La Segunda Batalla de Las Piedras
La Segunda Batalla de Las Piedras fue un enfrentamiento entre la resistencia uruguaya al mando de RaĆŗl Sendic y las fuerzas australianas de los canguros invasores, que tuvo lugar el 18 de mayo de 2031 cerca de Las Piedras, en el Departamento de Canelones.
En el aƱo 2030, la repentina llegada record de unos 5000 buques turistas a Punta del Este habĆa llamado la atención de las autoridades orientales. En esos buques, millones de canguros comenzaron a desembarcar sorpresivamente y a adueƱarse violentamente del territorio uruguayo, conquistando las ciudades mĆ”s importantes del paĆs. El legendario monumento de "Los Dedos" de Punta del Este fue reemplazado por una pata de canguro majestuosa que salĆa de la arena; el "Monumento al Caballo" de Florida tambiĆ©n fue destrozado y un gran marsupial de mĆ”rmol tomó su lugar; "Los cuernos de Batlle" en Montevideo se cambiaron por las orejas de un canguro.
Los canguros se apropiaron de todo y, lo que en el 2019 se veĆa como una simple broma de Internet, se habĆa vuelto la pesadilla para el primer gobierno blanco que llegaba al poder luego de dĆ©cadas de Frente Amplio.
Luis Lacalle Pou finalmente habĆa roto la racha de varios gobiernos de izquierda, pero la crisis económica a la que habĆa llevado al paĆs habĆa instalado las condiciones necesarias para que los canguros invadieran a Uruguay: la fuga masiva de jóvenes al exterior, la desesperada venta del ganado en pie, los recortes en seguridad pĆŗblica y los conflictos diplomĆ”ticos con Argentina y Brasil fueron algunas de las claves para que el ejercito de canguros se apropiara del paĆs sin encontrar dificultades.
Los canguros se enfrentaban mano a mano con un cuerpo policial ineficiente, debido a la escasez de balas; el ejĆ©rcito carecĆa de combustible para utilizar los pocos aviones que le quedaban, tras la Ley de Derribo de Aviones que habĆa llevado a los militares a una guerra contra el narcotrĆ”fico sin precedentes; la situación era deplorable.
El pueblo añoraba los años de oro de la impecable gestión de Bonomi en materia de seguridad pública y se lamentaba de no haber votado a favor del plebiscito "Vivir sin miedo a los Canguros", impulsado por Larrañaga, considerado un loco en su época, pero que resultó ser un visionario.
Pese a haber privatizado casi todas las empresas pĆŗblicas, por fortuna, el gobierno de Luis Lacalle Pou aĆŗn contaba con un as bajo la manga: no habĆa podido vender ANCAP. Eso le dio una genial idea a los asesores del presidente, que lo hicieron ponerse en contacto con el revolucionario exiliado RaĆŗl Sendic y le regalaron una tarjeta de crĆ©dito del ente pĆŗblico para gastar en lo que quisiera, a cambio de que liberara el territorio de la presencia de canguros que ya no se aguantaba mĆ”s.
Luego de comprar toneladas de pasto (ademĆ”s de varios artĆculos de uso y consumo personal) y entrenar a un numeroso ejercito de vacas durante meses, Sendic y sus vacas comenzaron su marcha a paso lento, pero firme, con el objetivo de devolverle la libertad a sus compatriotas.
Al aƱo siguiente, las fuerzas Sendicistas se dirigieron a tomar la ciudad de Montevideo, junto a las tropas enviadas desde Cuba y Venezuela para dar asistencia al ejercito al mando del la Generala Carolina Cosse.
Gente de campo, cansada de que los canguros los boxearan todo el tiempo y raptaran a sus mujeres; hinchas de PeƱarol y Nacional, hartos de que los canguros usaran el Campeón del Siglo y el Gran Parque Central para campeonatos de boxeo; y planchas en general, con ganas de meter lĆo y tirar piedras, se sumaron de manera voluntaria a la revolución.
Los canguros, al mando del capitĆ”n Josph K. Posations, tenĆan casi el mismo nĆŗmero de soldados que los uruguayos, aunque estaban mejor alimentados y controlaban el suministro de yerba mate, algo vital para la energĆa del uruguayo.
El enfrentamiento:
La altura del terreno favorecĆa a las tropas de los canguros, pero Sendic hizo una maniobra genial para que dejaran su posición privilegiada. Envió a sus vacas a atacar, los canguros respondieron a las piƱas (que las vacas casi no sentĆan porque eran vacas bien macizas) y el grupo de vacas comenzó la lenta retirada con el enemigo persiguiĆ©ndolos.
Daniel Martinez, Ćntimo amigo del jefe de los orientales, al mando de 600 planchas en bicicleta, atacó a los canguros por la retaguardia. Las vacas volvieron al enfrentamiento, tirando leche en los ojos de los canguros y asĆ el ejĆ©rcito de canguros enceguecido se vio atacado por ambos lados, mientras las hinchadas unidas lanzaban garrafas y las hacĆan explotar sobre los no-tan-simpĆ”ticos animales australianos.
Varias horas mÔs tarde, cuando los canguros sobrevivientes comenzaron a abandonar sus puestos, Josph K. Posations izó una bandera blanca en señal de rendición, y sacó de su marsupio una pipa de la paz, que le ofreció a Sendic.
Sendic dio una fuerte pitada, tosió y dijo "Tarjetas de Ancap y licenciaturas para los vencidos... Na mentira, es joda, prendan la parrilla, el mĆo lo quiero a punto... La puta madre, que hambre que me dio este faso, canguro de mierda...”. Los prisioneros fueron fusilados y llevados a la parrilla, como era la prĆ”ctica en esa Ć©poca.
Una terminado el asado, parte del ejército de Sendic continuó su camino hacia Montevideo y comenzó el sitio de la ciudad para liberar al presidente Lacalle Pou, al vice presidente Juan Sartori y a todos sus asesores. La Batalla de Las Piedras 2 fue la primera victoria de la resistencia uruguaya y un hito clave para la emancipación del dominio de canguros, es por ello que el 18 de mayo es feriado nacional en Uruguay y en nuestro himno cantamos con emoción "Canguros temblad".
Finalmente Sendic obtuvo su tĆtulo mĆ”s importante: Jefe Licenciado de Todos los Uruguayos. Al igual que nuestro prócer anterior, siempre fue tremendo trĆ”nfuga, pero se redimió y se ganó el cariƱo y el respeto de su pueblo, aunque murió viejo y solo en Paraguay en el aƱo 2070 por temas que tocaremos mĆ”s adelante en otro capĆtulo de "La Historia Post Post Post Moderna del Uruguay".
(Los personajes y hechos retratados en este micro cuento futurista y viajero son completamente ficticios. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).
Inspirado en : https://www.todouruguay.net/18-de-mayo-batalla-de-las-piedras/
