Poco tiene que ver con la pelicula "El ulimo de los Moicanes" por dos razones principales...
1 EstĂĄ ambientada en Maldonado, Uruguay (por si no saben donde queda Maldonado)
2 Al director de la pelĂcula le pagaban, por lo tanto tubo que esforzarse un mĂnimo en conocer de historia y escribir un buen guion; como a mi no me pagan sinceramente me chupa un huevo que ·El Ășltimo de los CharrĂșas· carezca de rigor histĂłrico y mucho menos que al publico le guste.
Ahora bien, si después de esta aclaración quiere seguir leyendo tengo dos cosas que decirle nuevamente...
1 Aproveche su tiempo en algo mejor, como bajarse de Internet los capĂtulos viejos del gran hermano 2007 y mirarlos otra vez por ejemplo. Esta historia la escribĂ como en el 2008.
2 No voy a dejar mi email para que me manden criticas o insultos porque no me hago responsable de su perdida de tiempo.
El Ășltimo de los CharrĂșas
Esta historia sucediĂł hace bastante tiempo, en esos tiempos dorados donde en Maldonado era, gracias a Antia, un mundo aparte; yendo rumbo a la barra podĂas ver las luces sublimes de "La City" (era un boliche que queda en el local "La Morocha" que ya cerro hace un tiempo); por otra parte, yendo rumbo al centro de Maldonado podĂas escuchar la mĂșsica retumbar al ritmo de las primeras cumbias villeras en "Totem"(otro boliche que tambiĂ©n cerrĂł).
QuizĂĄs se pregunten "porque cerrĂł?", y yo, como fan numero uno de Antia les digo : porque se fue Antia... Antia fue el Jesucristo de los Fernandinos, hizo milagros por aquĂ y por allĂĄ, pero bueno, no quiero meterme en polĂtica...
En esos tiempos de gloria lo Ășnico que me importaba era conseguir la manera de entrar a "La City", ya que era menor de edad y mi cara de niño de 12 años no me favorecĂa mucho que digamos; la Ășnica estrategia que no habia provado en esos 3 o 4 meses que duro mi misiĂłn, fue la de quedarme en la puerta tomando cerveza (porque en ese entonces creĂa que tomar alcohol era para gente grande); luego de hacerme ver por todos los patovicas, termine mi botella de "Doble Uruguaya" y me mande como si nada haciĂ©ndome el canchero, aunque bacilando un poco; de repente una mano que media 30 o 40 cm cuadrados me golpeĂł en el pecho y me mandĂł 20 cm para atrĂĄs: era un patovica pelado al cual hasta el dĂa de hoy le tengo rencor, pero sigo esperando mi revancha... Mujajajaja!
Frustrado por no haber podido entrar, me asome a la playa o al riachuelo (Nunca supe bien que es esa agua que corre debajo del puente-loco de la barra) y de repente escuche un sonido en el agua que parecĂa ser un bote
-Un pescador- Pensé, y mientras se acercaba aquella sombra me di cuenta que algo estaba por cambiar completamente mi vida.
Ese pescador remaba en una canoa, y a pesar del friĂł que hacia esa noche, el andaba en slip mostrando su musculatura (Aunque debo admitir que estaba medio fuera de forma el flaco).
Continuo acercĂĄndose hasta llegar a la orilla :
- La pucha! Mucho friĂł hacer hoy!
Grito con voz de indio cuando se congelo los pieses (porque puso los dos) en el agua.
A medida que se asomaba, el resplandor de la luna dejaba entrever su rostro... No soy muy buen descriptor asi que se las voy a poner fĂĄcil, imaginense a Facundo Arana con 30 cm mas (de altura, no te vallas pa'l lado de los tomates!), morocho, pelo negro, barba negra y caminando medio chueco y en calsonsillos.
Ya el alcohol habĂa hecho su efecto en mi parte social y comencĂ© a hablarle con el acento montevideano que me caracterizaba en ese entonces, el hombre parecĂa no entender y de repente vi que estaba colgado escuchando la mĂșsica y comenzaba a moverse de a poquito.
Yo le seguĂ hablando hasta que me di cuenta de que no me escuchaba, estaban pasando el tema "Agachadita" de "Chocolate" y al llegar al estribillo, lo vi agacharse meneĂĄndose sonriendo.
- Emmm... Flaco...
Le dije; pero el seguĂa bailando.
- Che!
Le gritĂ©. Y de repente subiĂł y parecĂa que me querĂa escuchar.
- Que te parece si entramos?
Pregunté.
- Entrar donde, piel-blanco-teta?
Dijo el sin parpadear.
- Que te pasa boludo de mierda???
Le dije ofendido profundamente.
- Epa epa, bajar un cambio tu, nene-de-mama!
Me respondiĂł con cara de indio malo.
- Bueno la verdad que no se que te picĂł, el tema es que yo voy a entrar, venĂs?
Pregunte.
- Si, yo acompañar a joven-con-cara-de-banana.
Dijo.
Y asà callimos en la puerta y deje que el pasara adelante, yo pensaba mandarme por debajo de las piernas de mi nuevo compañero de aventuras (estas ultimas frases sonaron un poquititin gay, no?)
A 1 metro de distancia pude ver que discutĂa con el patovica, mientras este ultimo señalaba las partes intimas de mi compañero... Entonces me di cuenta de que no podĂa entrar a una discoteca de calzoncillos (encima, ahora a la luz me daba cuenta de que era una tanga de cuero... Machazo mi amiguito...)
Se dio media vuelta y vino hacia mi :
- Yo no poder entrar... Caras-de-verga-gigantes no dejarme entrar!
Dijo de nuevo con cara de indio malo.
- Bajonnn... Bueno que te parece si vamos a Totem?
Le dije para tratar de consolarlo.
- Totem? Tu invitarte solo a ver Totem de mi carpa?
Dijo riéndose.
- Eh? Que metés flaco?
RespondĂ confundido.
- Expicar tĂș, ojos-rojos, a queTotem querer ir.
PreguntĂł interesado.
- Al de Maldonado, Facundo-Arana-brasilero
Dije, mientras con ese sobrenombre comenzaba mi venganza por todas las comparaciones que me habia hecho.
- Oki doki, mi nombre ser Figauru', yo ser el ultimo descendiente de los Charruas.
- Si yo soy, Manuel, hijo no reconocido de Batlle... Dale camina chistoso...
Y asĂ comenzĂł nuestra caminata hacia el glorioso baile...
En el camino me contĂł su historia, pero ya el vino habĂa hecho estragos en mi cabeza y sinceramente solo recuerdo que era muy triste.
2 horas de caminata después llegamos al destino.
- Aqui estamos, Figauru'
- Oki doki... Entrar nosotros!
En Totem podĂas entrar desnudo igual... A nadie le importaba... Solo una persona noto la presencia del CharrĂșa en tanga: un flaco de gorra que le mangueĂł unos pesos pa'l vino, le dijo un par de malas palabras por habĂ©rselos negado y le mangueĂł a otro que estaba pasando detrĂĄs nuestro.
Finalmente, en un descuido del patovica me mande por debajo de las piernas de Figauru' y "voila!" : estĂĄbamos adentro!
En el baile sonaba fuerte en los parlantes el "Uka Shaka" de "Nietos del Futuro".
El Indio solo camino 3 metros bailando y ya tenia a una rubia sin dientes frotĂĄndose la cola en el slip de cuero de Figauru'.
- Totem de Maldonado ser muy bueno!
Dijo con una sonrisa de satisfacciĂłn de oreja a oreja.
De repente, en un abrir y cerrar de ojos desapareció con ella y yo quede solo... Unos segundos después... "Patatum!"... Caà seco al piso desmayado, victima del alcohol y el calor del baile.
Luego, solo recuerdo haber despertado en la cardiomĂłvil con un par de agujas que me suministraban suero.
- Donde estoy?
Le pregunte con cara de preocupaciĂłn a una enfermera rubia sin dientes que me parecĂa conocida.
- Tuviste un coma etĂlico.
Dijo sonriendo un personaje que estaba detrĂĄs de la doctora.
MovĂ mi cabeza para poder ver mejor quien me hablaba...
No soy muy buen descriptor asĂ que se las voy a poner fĂĄcil, imagĂnense a Facundo Arana con 30 cm mas (de altura, no te vallas pa'l lado de los tomates!), morocho, pelo negro, barba negra, caminando medio chueco y vestido de doctor.